A mal tiempo…

… buena cara, eso es lo que se suele decir. O eso es lo que todos deberíamos pensar al ver la época en la que nos ha tocado vivir. No sé cómo andará la cosa por el resto del planeta tierra, pero lo que es en España pinta muy mal. Bueno, seamos sinceros. Podríamos estar peor. Todavía no hay que pagar por trabajar ni por respirar, pero tiempo al tiempo. Tras unas reformas laborales del PSOE que han vapuleado practicamente todos los derechos de la clase trabajadora, llega la ‘Era Rajoy’. Una época llena de recortes y subidas de impuestos, que aunque no los había avisado, todos temíamos que iba a ocurrir. ¿Quién no?

A ojo de buen cubero podría decirse que no hay quien nos saque de esta crisis. Ni empeñando las joyas de la Corona. Y hablando de ella, no se puede olvidar el ‘ojo para las inversiones’ de Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina. ¿Carcel? Otro chiste por favor. Las consignas qeu se gritaban en las concentraciones del 15M se quedan, no ya cortas, sino escasísimas. “No hay pan para tanto chorizo” era la más aclamada en todas las manifestaciones. El problema está en que en nuestro país, como en botica, hay distintos tipos de chorizo. Algunos tiran más hacia el chorizo Pamplona, que nada más meter la mano todos saben quién ha sido, su olor es inconfundible. Otros son más sutiles y tardan tiempo en hacerse notar. Y algunos otros son como la marca blanca de las grandes superficies, que pese a no tener nada de sabor ni olor, son capaces de enriquecerse a costa de otros. Para estos últimos viene como anillo al dedo ese dicho de “hasta el más tonto hace relojes”.

Las épocas de crisis siempre son interesantes, porque hace que aflore una verdad que todos sospechábamos que estaba ahí, pero que hemos preferido ignorar. Diputados con iPhone, wifi gratuito, dietas, jubilación plena por cuatro añitos de estar sentados en el sofá… Autónomos que declaran la mitad de la mitad de la mitad de lo que ganan, y para colmo piden ayudas y becas. Todo el mundo ha chupado, chupa y seguirá chupando del bote. La pregunta es, ¿hasta cuándo aguantará ese bote?

Aún así, aquí no pasa nada. Pueden recortar sueldos, subir impuestos, quitar ayudas, embargar la casa a familias que no tienen nada más, seguir recortando gastos, volver a subir impuestos, etc… Pero aquí seguirá sin pasar nada. Un momento de calentón al ver los nuevos recortes en las noticias y listo, a tomar una cañita al bar que es viernes.Nos hemos convertido en individuos pasivos que siempre se quejan pero nunca cogen las riendas y plantan cara con un “¡basta ya!”. Lo reconozco, es lapostura más cómoda.

Sin darnos cuenta estamos volviendo a antiguas épocas en las que los pobres eran muy pobres y sin derecho a nada, y los ricos muy ricos y con derecho a todo lo que su dinero pudiera comprar. Tal vez lo merezcamos, e incluso nos venga bien tocar fondo. Solo en las ocasiones en las que nos hundimos en el fango vislumbramos el camino a seguir, una senda por la que podíamos haber caminado mucho tiempo antes y sin tantas complicaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s